Por Marcos Krämer

Texto de sala para la exposición Compré Sandía. La compostera es una fiesta.

Hace diez años Virginia Buitrón (Quilmes, 1977) descubrió accidentalmente que las larvas de moscas Hermetia Illucens que vivían en su compostera podían dejar rastros lineales tan solo con sus movimientos, arrastrando el líquido del propio compost en donde habían nacido. A partir de ese momento, a partir de entenderlas como dibujantes involuntarias, la artista comenzó un camino de colaboración con las larvas que ha derivado en proyectos, imágenes e investigaciones que anudaron una vida en común durante el lapso de una década.
Si bien en un principio las larvas fueron conducidas a dibujar en hojas específicamente dispuestas por la artista, o eran imitadas por la mano de Virginia, tras el estudio profundo de la vida de estos insectos Buitrón les construyó un hábitat para que desarrollen el ciclo de su vida y mientras tanto repten sobre las hojas dejando sus dibujos.
En este largo proceso el vínculo entre Buitrón y las larvas rápidamente pasó de la observación al estudio, y de la creación a la convivencia. Sin abandonar ninguna de esas instancias sino acumulándolas, el colectivo artístico “larva/humana” que conformaron ha profundizado una relación creativa que tiene mucho de conocimiento recíproco y confianza ganada pero también de incertidumbre. En ese camino las larvas encontraron al lado de Buitrón un circuito benéfico de nacimiento, vida plena y muerte digna mientras la artista comenzaba a comprender más profundamente la amplitud inconmensurable de la creación visual: ya no solamente la producción de imágenes bellas sino principalmente un acto intermediado donde a la imagen se anuda el conocimiento del ciclo vital de una especie, el rol que cumplen estas moscas para nuestros ecosistemas, y a la potencia activa de los insectos. En una década Virginia Buitrón descubrió, entendió y puso en acto la forma equivalente y respetuosa que los humanos debemos tomar en la naturaleza de la que formamos parte.

Marcos Krämer

noviembre 2025

Compré sandía. La compostera es una fiesta.